<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://cosasdeana.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Cosasdeana</title><description/><link>https://cosasdeana.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Viejos maestros</title><link>https://cosasdeana.blogia.com/2006/112501-viejos-maestros.php</link><guid isPermaLink="true">https://cosasdeana.blogia.com/2006/112501-viejos-maestros.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy era el d&iacute;a de los antiguos alumnos en mi cole. Va una con miedo, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de abandonar las aulas, pero todo sigue siendo familiar: la capilla, los pasillos, el comedor. Todo huele igual, el tiempo detenido en el instante en que tom&eacute; por primera vez conciencia del fin de una etapa.</p><p>Durante la Misa, una chica recuerda el precioso jard&iacute;n en el que jugaban los de "jard&iacute;n de infancia", los dibujos de la Buena Madre tras las rejas que pint&aacute;bamos en su fiesta (tal d&iacute;a como hoy, hace taitantos a&ntilde;os), el v&iacute;deo del Padre Dami&aacute;n, las excursiones a &Aacute;vila y Segovia. La infancia toda, ese per&iacute;odo que s&oacute;lo sabes definir cuando ha pasado. Y yo recordaba: la misma capilla, una d&eacute;cada atr&aacute;s, despedida del cole y una decisi&oacute;n que naci&oacute; firme, entonces, y nada ha conseguido arrancar: yo ser&iacute;a profe. De alguna forma, "permanecer&iacute;a" en el cole. As&iacute; pude amortiguar el dolor de la despedida, prometiendome a m&iacute; misma que el adi&oacute;s no era definitivo, que la Universidad era un par&eacute;ntesis tras el que volver a la tierra originaria. No he vuelto, pero aquella decisi&oacute;n me constituye: soy profe. En cierta forma, nunca me he ido.</p>Me pregunto si la ni&ntilde;a que yo era hace diez a&ntilde;os ("tontolescente", como dice Cris, la profe de gimnasia) <span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">aprobar&iacute;a el derrotero posterior de mi vida, las muchas vueltas: Derecho, el despacho, la beca de Econom&iacute;a, Humanidades, la beca de Docencia, los problemas para encontrar tema de tesis, para encontrar mi sitio, esta &uacute;ltima sorpresa de un trabajo -so&ntilde;ado- en la Universidad. Por fin, la dedicaci&oacute;n a la Literatura, mi viejo sue&ntilde;o, alcanzando su cumplimiento tras tanto tiempo. &iquest;Pero no es lo que se desea largamente sin obtenerlo, hasta el anhelo, lo que m&aacute;s se disfruta cuando llega?</span><span style="font-size: 9pt; font-family: Verdana">No s&eacute; si esa ni&ntilde;a que fu&iacute; aprobar&iacute;a lo que soy, pero hoy he sabido que los profes influyentes, los viejos maestros, s&iacute; lo aprueban. Mar&iacute;a "la de arte", Pacho "el de historia", Covadonga "la de dibujo"... hoy les contaba lo que he hecho, los tumbos que he dado por un camino que yo no entend&iacute;a pero Otro trazaba, y sonre&iacute;an, y afirmaban: s&iacute;, s&iacute;, te pega esa trayectoria, es lo que esper&aacute;bamos, era tu mundo, s&iacute;, bien hecho...</span> <p>Y si ellos lo aprueban, es probable que puedan ense&ntilde;ar a la ni&ntilde;a que fu&iacute;, que ellos formaron, a aprobarlo tambi&eacute;n, y hasta a sentirse orgullosa. Cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles hicieron, sin darle importancia...</p>]]></description><pubDate>Sat, 25 Nov 2006 00:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>Orcos en el metro</title><link>https://cosasdeana.blogia.com/2006/111301-orcos-en-el-metro.php</link><guid isPermaLink="true">https://cosasdeana.blogia.com/2006/111301-orcos-en-el-metro.php</guid><description><![CDATA[<p>El and&eacute;n solitario. Las 22:03, el fr&iacute;o&nbsp;que promete invierno, y una pensando en lo de siempre: trabajas demasiado, total para lo que te pagan, a estas horas deb&iacute;as llevar un buen rato leyendo junto a la chimenea que no tienes, y habiendo cenado, adem&aacute;s. Es el &uacute;ltimo d&iacute;a que...</p><p>Es el &uacute;ltimo d&iacute;a que estoy viva, comprendo de repente, la lucidez que acompa&ntilde;a al &uacute;ltimo momento seg&uacute;n los entendidos. Porque frente a m&iacute; avanzan -contra m&iacute; avanzan, debiera decir- dos aut&eacute;nticos ejemplares de... orcos. Dudo que Tolkien los tuviera tan n&iacute;tidos en su imaginaci&oacute;n como yo los tengo ahora ante mis ojos. Uno es m&aacute;s alto, corpulento, disimula su terrible condici&oacute;n bajo una cazadora roja y varios piercing, las gre&ntilde;as desma&ntilde;adas como de adolescente rebelde, pero yo lo s&eacute; bien, no es humano, es un orco... de aspecto casi tan amenazador como su compa&ntilde;ero, que emite gru&ntilde;idos apenas audibles mezclados con ronquidos y otros ruidos inclasificables.</p><p>Antes de que pueda encomendarme a mi elfo, digo mi &aacute;ngel de la guarda, &eacute;ste ya ha previsto y llega el convoy. Subo tan asustada que ni siquiera me preocupo de buscar otra puerta que la de los orcos, el miedo me impide no ya moverme, sino pensar para moverme con acierto... </p><p>Me quedo pues pegada a una esquina, intentando hacerme una con el mapa de las estaciones multicolor (cosa dif&iacute;cil porque mi abrigo es negro), gracias a Dios que el vag&oacute;n va lleno. Los orcos escupen, gru&ntilde;en y patean ante la total indiferencia de los pasajeros, me asombra su serenidad, &iquest;o es que no se han dado cuenta del terrible peligro en que estamos todos?</p>]]></description><pubDate>Mon, 13 Nov 2006 23:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>Gracias, t&#xED;o Pedro</title><link>https://cosasdeana.blogia.com/2006/110501-gracias-tio-pedro.php</link><guid isPermaLink="true">https://cosasdeana.blogia.com/2006/110501-gracias-tio-pedro.php</guid><description><![CDATA[<p>Nunca pens&eacute; tener un blog, ni nada que se le pareciese: los arcanos de la inform&aacute;tica permanecen innacesibles para m&iacute;, pobre mortal amante de las estilogr&aacute;ficas, hija de un siglo que ha pasado ya. Por eso es doblemente sorprendente hallarme aqu&iacute; escribiendo, y todo gracias a mi t&iacute;o Pedro.</p><p>Mi t&iacute;o Pedro, que en realidad es primo (pero desde ni&ntilde;as le aumentamos el tratamiento para poder llamar "primos" a sus hijos) vino ayer por la tarde a merendar, con el resto de la familia, y me pregunt&oacute; al llegar si a&uacute;n escribo. S&iacute; lo hago, y no creo que deje de hacerlo nunca, la verdad. Entonces me propuso crearme un blog -&eacute;l ya tiene uno, que yo&nbsp;frecuento-,&nbsp;y &iexcl;dicho y hecho! en tres minutos, aqu&iacute; tengo espacio para verter lo que escribo por la red...</p><p>Es de justicia, pues, que mi primer art&iacute;culo del blog vaya dedicado a &eacute;l. No s&oacute;lo en agradecimiento por hacerme el blog, en agradecimiento por alentar mi incipiente vocaci&oacute;n escritora desde ni&ntilde;a, y por tantas otras cosas que no detallo aqu&iacute; porque es mi primer art&iacute;culo y no puede contarse todo de buenas a primeras...</p>]]></description><pubDate>Sun, 05 Nov 2006 14:28:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
